EL PROFESOR ARTISTA DE LA COMUNICACIÓN: HERBERT MARSHALL MCLUHAN

México, Distrito Federal, 21 de julio de 2011

Un día como hoy, pero hace cien años, nació este hombre canadiense de pensamiento libre y sensibilidad aguda del artista, fuertemente criticado por muchos intelectuales conservadores de la segunda mitad del siglo XX a quienes restregaba su ignorancia y, a su vez, los comprendía y les explicaba razonamientos que escapaban a los moldes del conocimiento establecido. Siempre señaló lo difícil que ha de ser para alguien que ha aprendido a pensar secuencialmente, comprender la discontinuidad que producen las tecnologías eléctricas y  electrónicas cuando irrumpen en los sentidos y el cerebro con montones de información.

La ansiedad y confusión causada por los grandes volúmenes de información y la variedad de los medios que inundan a velocidad luz el ser, atemoriza y ciega a quienes están acostumbrados a agrupar y centralizar las ideas para darles un orden en el tiempo y espacio que les permita razonar e interpretar los contextos y crear la sensación de la realidad asegurada, supuestamente estable.

Pero McLuhan, retomando ideas de literatos, filósofos, científicos de todas las épocas y personajes de la cultura popular, particularmente del comic, revistas y diarios de los 60 y 70, expuso con claridad que en el mundo eléctrico y electrónico, el cambio y el dinamismo son regla, y las transformaciones del pensamiento y el ser motivados por el propio hombre al desarrollar las tecnologías, conducen al nacimiento de otra forma de humanidad que nadie puede profetizar, pero está latente en el presente efímero de la evolución de la mente.

Como artista, McLuhan trazaba sus pinceladas explorando la historia, literatura, tecnología, teología, ciencia, política, economía, sociedad y las culturas, para luego plasmar pensamientos por supuesto no proféticos, sí racionalmente distintos bajo un esquema multifactorial y transversal del análisis que lo llevó a la comprensión de otros escenarios de la realidad observada bajo la intelectualidad lineal campeante en la omnipresente tecnología del libro y la Era Industrial.

Desveló un mundo distinto con su sensibilidad e inteligencia, con su filosofía de la cultura popular y hoy apreciamos cuánta razón tenía, pues el impacto de la electricidad y la electrónica en la cultura, que por cierto no es nuevo, en el pensamiento y todas las actividades la vida de las sociedades contemporáneas, se resiente con mayor fuerza hoy por las tecnologías de la información.

Un hombre de pensamiento libre que contagia su entusiasmo de niño explorador y adulto siempre dispuesto a aprender, a reconocer sus aciertos en la interpretación de la realidad, pero también que se puede equivocar como ser siempre imperfecto; firme y resuelto a defender sus ideas fundadas en el conocimiento a fondo de la cultura mediante el debate y la comunicación en su sentido más profundo, ese fue McLuhan y ese es su legado.

Un hombre que trató de ser común para no ser experto en lo establecido y mirar al mundo de otra manera; un artista que legó su obra paradógicamente en el texto lineal para ser comprendida con la sensibilidad y apertura que se mira y admira un mosaico multicolor en las obras de Picasso.

Nació hace 100 y murió hace 31 años; su obra y arte nos permiten ver y entender la vida y al ser humano contemporáneo para trazar y crear rutas propias, distintas y a nuestro cargo con resultados igualmente impredecibles y en cambio permanente, donde no hay profecías ni destinos, sino caminos que todos construimos; con las tecnologías y los medios que creamos y nos reinventan siempre y para siempre. 


¡Gracias profesor por su arte, muchas gracias!

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